LA COORDINACIÓN DE COPARENTALIDAD LLEGA A CEUTA

El Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta apuesta por la formación de profesionales expertos en mediar en divorcios conflictivos.

El pasado fin de semana, 1 y 2 de marzo, se celebró el primer curso en Coordinación de Coparentalidad de la mano de la doctora Connie Capdevila, Licenciada en Psicología, Master en Psicopatología Infantojuvenil y Doctora en Psicología. Se formó en Terapia de Pareja y Familia en el Ackerman Institute de Nueva York. Habilitada por la Generalitat de Catalunya para ejercer la Mediación Familiar y de divorcio y como especialista en Mediación intrajudicial. Trabajó durante nueve años en New York. Actualmente, compagina la consulta privada con otras actividades incluida la docencia. En el Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya (COPC), coordina el grupo de trabajo de coordinación de parentalidad para separaciones de alta conflictividad.

 

La doctora Capdevila responde a nuestras preguntas:

¿Por qué es tan lenta la implementación de métodos alternativos al litigio judicial para resolver problemas familiares relacionados con la separación o divorcio?

España es uno de los estados de la OCDE con un índice más alto de litigiosidad y a la vez los ciudadanos están menos satisfechos con el sistema judicial.

Independientemente de cuantas noches pasen los hijos con uno u otro progenitor, ambos están legitimados para compartir la responsabilidad parental (potestad) para tomar las decisiones importantes que afectan a sus hijos, desde tratamientos médicos, psicológicos, elegir la escuela y las actividades extraescolares, la práctica religiosa, la representación legal, y fomentar la coparentalidad, estar presente en el día a día de los hijos y velar por su bienestar.

La gran contribución de la psicología ha sido destacar la importancia de la continuidad del contacto físico y emocional con ambos progenitores, participando en su educación y disciplina (día a día), para el buen desarrollo psicológico de los hijos.

En Cataluña, para fomentar la responsabilidad parental se introdujo hace una década el llamado plan de parentalidad. Un documento que las parejas que se separan presentan al juzgado, de forma individual o conjunta.  Allí se detallan aspectos como quién toma decisiones escolares, médicas o legales, cómo van a distribuir el tiempo que pasan con ellos durante el curso escolar y las vacaciones, cómo se comunicarán con sus hijos cuando no estén con ellos, cómo resolverán los desacuerdos, cómo fomentarán la relación de los hijos con el progenitor que no está con ellos, etc.

¿Qué pueden hacer las familias que muestran dificultades para cooperar en acordar un plan de parentalidad?

En ningún caso les recomiendo poner una demanda e iniciar un litigio. Esto solo agravará el conflicto con las consecuencias para toda la familia: desgaste emocional y económico.

Hay opciones alternativas a la vía judicial, como la mediación y la coordinación de coparentalidad. Pero vivimos en una cultura que promueve el autoritarismo, que nos den la solución y el estilo competitivo de gestión de conflictos. Vamos al juzgado para que el juez o jueza nos solucione un problema, pero las sentencias no lo resuelven sino que pueden empeorar los conflictos. Otros van al juzgado a que les den la razón y ganar o bien para que la expareja pierda. Pero sabemos que todos pierden. Hay que evitar el paso traumático por los juzgados, especialmente porque sabemos que los niños sufren a corto y largo plazo el conflicto interparental.

La mediación estaría indicada para familias que muestran dificultades de comunicación pero tienen deseo de pactar unos acuerdos. Pueden realizar un proceso de mediación con un profesional de la psicología que se especializa en la mediación familiar. La mediación es un método alternativo al litigio que reduce el tiempo de espera y fomenta el diálogo. Es menos costoso que ir por la vía judicial.

¿A quién va dirigida la coordinación de coparentalidad?

Por lo general, las familias se adaptan a la nueva organización tras dos años, pero un grupo reducido de familias, aproximadamente el 10%, queda enquistado en el conflicto y los niños sufren. O bien muestran rechazo a ver a uno de los progenitores porque les resulta muy amenazante estar en medio mucho tiempo y acaban posicionándose o aliándose con uno y en contra del otro. Estos progenitores a menudo no tienen la suficiente empatía para darse cuenta del sufrimiento de sus hijos.

La coordinación de (co)parentalidad es una intervención muy especializada para ayudar a familias que muestran muchas dificultades en realizar la transición postruptura de pareja. Con frecuencia uno o ambos padecen trastornos psicológicos que les impiden resolver conflictos de forma cooperativa. Es frecuente que hayan iniciado varios procedimientos judiciales y si han probado intervenciones tradicionales como la terapia familiar o la mediación, no han sido suficientes, como tampoco lo han sido las resoluciones judiciales.

Sabemos que el paso por el juzgado para resolver problemas familiares no es la vía adecuada, pero todavía es de las más usadas. Requiere más habilidades por parte de un letrado el conseguir que la familia evite el paso por el juzgado y hay que felicitar a los que lo consiguen.

¿Se parece a la mediación?

Se trata de un rol híbrido. Es decir, utiliza técnicas de la mediación, de la psicoterapia, del coaching, de la psicoeducación. Tiene una duración mayor que la mediación. La mediación suele durar unos dos o tres meses mientras que la coordinación es de una media de 12 meses. El profesional, además de mediar o facilitar en los conflictos, ofrece orientación sobre el desarrollo infantojuvenil, gestión de las emociones y conflictos y sobre el impacto del conflicto en los niños y niñas. Además, coordina con profesionales (escuela, abogados, juez o jueza), cosa que no hace un profesional de la mediación. Otra diferencia con la mediación es que el mediador no informa al juez mientras que el coordinadora de parentalidad se comunica con el juez y elabora informes, es decir, no es confidencial.

¿Cuáles son los beneficios?

En primer lugar mitiga los efectos negativos de la separación sobre los niños y progenitores. Dejar el litigio produce un ahorro económico y desjudicializa la relación.

Ayuda a implementar los acuerdos de separación aprobados por el juzgado, en caso de haberlos, y a minimizar el conflicto interparental. Si no hubiera acuerdos postseparación, se ayuda a elaborar lo que se llama un plan de parentalidad. Pueden ayudar a solucionar, por ejemplo, cómo hacer las entregas y recogidas de los niños, aclarar el calendario familiar, disputas sobre temas de disciplina, salud, elección de escuela, u otros temas de la educación, actividades extraescolares, educación religiosa, etc.

 

Derechos de los niños – Decálogo del COPC – Conclusiones del Ciclo de conferencias sobre las rupturas de pareja (2012)

Las niñas y los niños tienen derecho a:

  1. Ser cuidados y queridos por ambos progenitores.
  2. A querer a ambos progenitores.
  3. A pertenecer y relacionarse con los dos linajes familiares.
  4. A una explicación consensuada sobre la separación.
  5. A no hacer de mensajeros entre progenitores.
  6. A ser escuchado sobre el que siente y piensa de la separación.
  7. A que los progenitores cooperen en su cuidado. Reforzando su alianza parental.
  8. A que los progenitores busquen ayuda psicológica especializada o mediación para poder cooperar como progenitores.
  9. A ser apartados de los progenitores cuando solo así puedan preservar sus derechos.
  10. A que el mejor interés de los progenitores sea el mejor interés de la niña o niño.

 

Confiamos en que pronto podamos poner en práctica todo lo que hemos aprendido.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.