Los resultados de PISA 2025 vuelven a poner el foco sobre el rendimiento educativo en España. La nueva edición de la evaluación internacional de la OCDE muestra un descenso especialmente relevante en comprensión lectora y matemáticas, mientras que ciencias se mantiene en niveles similares a los registrados en 2022. El informe confirma, además, que aumenta el porcentaje de estudiantes de 15 años que no alcanza los niveles básicos de competencia.
En España participaron 29.967 estudiantes de 956 centros educativos. Sus resultados se sitúan por debajo de la media de la OCDE en las tres áreas principales: 477 puntos en ciencias, 457 en matemáticas y 451 en lectura. Como referencia, las medias de la OCDE fueron de 482, 463 y 461 puntos, respectivamente.
La comprensión lectora, uno de los principales problemas
La lectura es uno de los ámbitos que muestra un retroceso más preocupante. España pierde 23 puntos respecto a PISA 2022 y 45 puntos si se compara con 2015. Más allá de la puntuación media, uno de los datos que merece especial atención es el aumento del alumnado que no alcanza un nivel básico de competencia lectora.
Según PISA 2025, el 68% de los estudiantes españoles alcanza al menos el nivel 2 en lectura. Esto implica que aproximadamente un 32% queda por debajo del nivel considerado básico para identificar ideas principales, localizar información y reflexionar sobre un texto con cierta autonomía.
Al mismo tiempo, España cuenta con pocos estudiantes en los niveles de excelencia: solo un 2% alcanza el nivel 5 o superior en lectura, frente al 6% de media de la OCDE. Esta diferencia refleja que el reto no consiste únicamente en reducir el bajo rendimiento, sino también en potenciar las capacidades del alumnado con mayor potencial académico.
Matemáticas: menos rendimiento y pocos alumnos en los niveles altos
Las matemáticas presentan una evolución similar. España obtiene 457 puntos, 16 menos que en PISA 2022 y 29 menos que en 2015. Aunque el 67% del alumnado alcanza al menos el nivel 2 —un porcentaje ligeramente superior al 65% de la OCDE—, alrededor de un tercio de los estudiantes sigue sin llegar a ese umbral básico.
Además, únicamente el 4% del alumnado español se sitúa en los niveles 5 o 6 de matemáticas, frente al 8% de la OCDE. Estos niveles corresponden a estudiantes capaces de enfrentarse a situaciones complejas, seleccionar estrategias de resolución y aplicar razonamientos matemáticos avanzados.
Desde 2015, la proporción de estudiantes con bajo rendimiento ha aumentado 11 puntos porcentuales en matemáticas y 15 puntos en lectura. Son cifras que muestran un deterioro sostenido y que plantean la necesidad de revisar tanto las metodologías de enseñanza como los apoyos disponibles para el alumnado.
Ciencias resiste mejor, aunque también existen señales de alerta
En ciencias, España obtiene 477 puntos y el 76% del alumnado alcanza al menos el nivel 2, por encima del 74% de media de la OCDE. Sin embargo, solo un 4% logra situarse en los niveles más elevados, frente al 7% internacional.
Aunque el descenso respecto a 2022 no es estadísticamente significativo, los resultados actuales siguen estando entre los más bajos registrados por España desde su participación en PISA.
Un dato positivo aparece en la nueva evaluación de resolución computacional de problemas: España alcanza 499 puntos, prácticamente en línea con los 500 puntos de media de la OCDE. Esta competencia evalúa la capacidad para resolver problemas utilizando herramientas y procesos computacionales.
Pensamiento crítico, inteligencia artificial y distracción digital
PISA 2025 también analiza un contexto educativo marcado por la tecnología y la inteligencia artificial. En España, el 54% del alumnado afirma utilizar chatbots de IA para aprender al menos una vez por semana. Entre los usos más frecuentes se encuentran realizar búsquedas iniciales, resumir textos y redactar trabajos.
El informe no concluye que utilizar inteligencia artificial provoque por sí mismo un peor rendimiento. Sin embargo, sí pone sobre la mesa la importancia de enseñar a utilizar estas herramientas de manera crítica, evitando que sustituyan procesos esenciales como la comprensión, la reflexión y el razonamiento autónomo.
Este reto cobra todavía más importancia en lectura. En un entorno caracterizado por la sobreabundancia de información, saber comprobar fuentes, distinguir entre hechos y opiniones y evaluar la credibilidad de un contenido se convierte en una competencia educativa fundamental.
¿Qué indican los resultados PISA 2025 sobre la educación en España?
Los datos muestran un escenario complejo. España mantiene una proporción de estudiantes que alcanza los niveles mínimos similar a la media internacional, e incluso ligeramente superior en matemáticas y ciencias. Sin embargo, aumenta el alumnado con bajo rendimiento respecto a años anteriores y existe una presencia reducida de estudiantes en los niveles de excelencia.
Los resultados PISA 2025 invitan, por tanto, a reforzar la comprensión lectora, el razonamiento matemático y el pensamiento crítico desde edades tempranas. También ponen sobre la mesa la necesidad de ofrecer más apoyo a los centros educativos, formar al alumnado en un uso responsable de la tecnología y favorecer entornos de aprendizaje que permitan desarrollar competencias duraderas.
Más allá de las puntuaciones, el desafío consiste en garantizar que los estudiantes puedan comprender, analizar, razonar y utilizar la información de forma autónoma. Estas habilidades serán cada vez más importantes tanto para su trayectoria académica como para desenvolverse en una sociedad profundamente digitalizada.