Actividad física individual o en grupo: ¿qué opción aporta más beneficios para la salud y el bienestar?

Practicar actividad física de forma regular es uno de los hábitos más importantes para cuidar tanto la salud física como el bienestar psicológico. Sin embargo, a la hora de comenzar a hacer ejercicio puede surgir una pregunta habitual: ¿es mejor entrenar de manera individual o hacerlo en grupo?

Una reciente revisión sistemática y metaanálisis publicada en Nature Human Behaviour ha analizado precisamente esta cuestión. Los resultados indican que tanto la actividad física individual como la actividad física en grupo pueden producir beneficios similares en numerosos indicadores de salud, conducta y bienestar psicológico, aunque el formato grupal podría presentar algunas ventajas en determinadas circunstancias.

Actividad física individual y grupal: ambas opciones son beneficiosas

La investigación analizó un total de 71 estudios y 523 tamaños del efecto, comparando programas de ejercicio realizados individualmente con intervenciones desarrolladas en grupo.

Los investigadores evaluaron diferentes dimensiones relacionadas con la práctica deportiva: nivel de actividad física, capacidad funcional, salud, calidad de vida y diferentes variables psicológicas y sociales.

Los resultados muestran que no existe una modalidad claramente superior en todos los ámbitos. Tanto los programas individuales como los grupales pueden contribuir a mejorar la salud y promover un estilo de vida más activo.

Esto supone una conclusión especialmente interesante para aquellas personas que prefieren entrenar solas o que, por diferentes circunstancias, no pueden acudir regularmente a actividades colectivas.

¿Hacer ejercicio en grupo mejora más el bienestar psicológico?

Uno de los aspectos analizados fue el impacto del ejercicio sobre variables relacionadas con el bienestar psicológico y social, entre ellas la calidad de vida y la soledad.

Los programas realizados en grupo mostraron una ligera ventaja frente a las intervenciones individuales. Sin embargo, estas diferencias fueron pequeñas y, en muchos casos, no alcanzaron significación estadística.

Por tanto, hacer ejercicio acompañado no garantiza necesariamente mayores beneficios psicológicos que entrenar de manera independiente.

Lo realmente importante parece ser mantener una práctica regular que se adapte a las necesidades, preferencias y circunstancias de cada persona.

El ejercicio en grupo puede aportar algunas ventajas adicionales

Aunque las diferencias generales son pequeñas, los programas grupales pueden ofrecer determinadas ventajas.

En los resultados relacionados con la capacidad funcional, como la fuerza o la flexibilidad, algunas intervenciones desarrolladas en grupo obtuvieron resultados ligeramente superiores.

Además, los beneficios parecen aumentar cuando las actividades no se limitan simplemente a reunir a varias personas en el mismo espacio, sino que incorporan una verdadera dinámica de grupo.

La interacción entre los participantes puede generar elementos como:

  • Apoyo social y motivación compartida.
  • Mayor sensación de pertenencia.
  • Compromiso con otras personas.
  • Creación de rutinas conjuntas.
  • Refuerzo positivo entre los participantes.

Estos factores pueden favorecer la continuidad de la actividad física y facilitar la adopción de hábitos saludables a largo plazo.

La importancia del apoyo social para mantener el ejercicio

Uno de los principales problemas relacionados con la actividad física no consiste únicamente en comenzar a practicarla, sino en mantener el hábito con el paso del tiempo.

El entorno social puede tener una influencia importante en este proceso.

Cuando una persona participa en una actividad con otras personas puede desarrollar una identidad grupal, generar compromisos y recibir apoyo cuando disminuye su motivación.

Desde el ámbito de la psicología, factores como las redes sociales, las normas compartidas, la cohesión grupal y el sentimiento de pertenencia pueden influir en el comportamiento.

Por este motivo, determinadas actividades grupales pueden resultar especialmente útiles para personas que encuentran dificultades para mantener una rutina deportiva por sí mismas.

¿Y qué ocurre con el ejercicio online?

La expansión de aplicaciones deportivas, plataformas digitales y clases en directo ha aumentado considerablemente las posibilidades para practicar actividad física.

La evidencia disponible indica que tanto las intervenciones presenciales como los programas de ejercicio mediante plataformas digitales pueden resultar eficaces.

Esto permite adaptar la actividad física a diferentes circunstancias personales y facilita el acceso al ejercicio a personas que tienen problemas de movilidad, falta de tiempo o dificultades para desplazarse.

Además, algunos programas digitales incorporan comunidades, retos compartidos o sesiones grupales que mantienen parte del componente social presente en las actividades presenciales.

¿Es mejor hacer ejercicio solo o acompañado?

La evidencia actual sugiere que ambas modalidades pueden ser beneficiosas.

Para algunas personas, entrenar individualmente ofrece mayor libertad para organizar horarios, seleccionar actividades y avanzar a su propio ritmo. Para otras, practicar ejercicio en grupo puede proporcionar motivación, apoyo social y un mayor compromiso con la actividad.

Más que buscar una modalidad universalmente superior, puede resultar más efectivo elegir aquella que facilite la adherencia al ejercicio y permita mantenerlo a largo plazo.

También es posible combinar ambas alternativas: realizar algunas sesiones individualmente y participar periódicamente en actividades grupales.

Lo importante es mantener una actividad física adaptada a cada persona

Los resultados de esta investigación refuerzan una idea fundamental: el éxito de un programa de ejercicio depende en gran medida de que pueda adaptarse a las características, necesidades y preferencias de quienes participan.

Tanto la actividad física individual como la actividad física en grupo pueden mejorar diferentes aspectos de la salud y el bienestar psicológico.

El componente social puede aportar beneficios adicionales en determinadas situaciones, pero la clave continúa siendo encontrar una actividad agradable, accesible y sostenible que facilite mantener un estilo de vida activo de manera continuada.

Deja un comentario