El Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta (COPCE) ha procedido a la activación de su Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes (GIPEC). La medida se ha tomado como respuesta directa al reciente terremoto registrado en Venezuela. El objetivo operativo es proporcionar asistencia y soporte psicológico a los residentes en la ciudad autónoma que mantienen vínculos familiares en el país afectado.
Despliegue del Dispositivo de Emergencia
El GIPEC funciona como un recurso técnico permanente enfocado en la gestión de situaciones de alto impacto emocional. Su puesta en marcha en este escenario específico se dirige a atender la carga psicológica y la incertidumbre de las personas que se encuentran a la espera de información sobre el estado de sus allegados.
Para coordinar la acción, el COPCE ha trasladado un ofrecimiento oficial tanto a la Ciudad Autónoma como a la Delegación del Gobierno, poniendo a disposición a sus profesionales en caso de que las autoridades detecten residentes que requieran intervención inmediata.
Tiempos de Respuesta y Capacidad Operativa
La operatividad de esta activación se sustenta en el convenio vigente entre la Ciudad y el Colegio Oficial, el cual establece un escudo de atención psicológica activo las 24 horas del día, todos los días del año. Las especificaciones del acuerdo incluyen:
- Sistema de guardias permanentes: Disponibilidad ininterrumpida de profesionales especializados.
- Tiempo de respuesta límite: Movilización e intervención de los psicólogos en un plazo máximo de 40 minutos desde la recepción del aviso.
- Atención primaria en crisis: Intervención durante las fases iniciales del suceso, momento crítico para la contención del trauma.
La Relevancia de la Intervención Temprana
Dolores Cañossantos Escalante Ojeda, decana del COPCE, ha señalado que la asistencia psicológica es una pieza esencial dentro del esquema de respuesta ante cualquier catástrofe. El protocolo dictamina que el acompañamiento profesional disminuye los factores de riesgo de estrés postraumático derivados de la distancia y la falta de comunicación en los momentos posteriores al sismo.
A nivel institucional, el Colegio ha emitido un comunicado formal transmitiendo sus condolencias y solidaridad con la población venezolana y las familias que han sufrido pérdidas o daños estructurales a causa del terremoto.
Conclusión
La movilización del GIPEC en Ceuta evidencia la aplicación funcional de los protocolos de emergencia psicológica a nivel local ante contingencias internacionales. El sistema garantiza una cobertura rápida y estructurada para atenuar las repercusiones psicológicas colaterales en la población ceutí que guarda relación directa con la zona del desastre sísmico.